Adiós a las ojeras y a las arrugas! 

El té verde es un antioxidante natural. Los componentes químicos de esta variedad de té (tanino y catequina) hacen de él un potente antioxidante. Evita el desarrollo de células cancerígenas y protege al cuerpo de los efectos nocivos de los rayos UV.   Los polifenoles actúan previniendo la formación de radicales libres a nivel celular, es decir, interrumpen la reacción en cadena producida y reparan los daños que puedan causar.

Los efectos antioxidantes de esta infusión actúan tanto por intermedio de su ingestión como de su uso externo, para embellecer la apariencia de la piel:

Retarda el proceso de envejecimiento

• Ayuda a conservar la humedad y frescura del cutis

Fortalece la capa protectora de la piel

• Alivia los efectos producidos por la prolongada exposición al sol

• Reduce la inflamación

• Es un poderoso astringente y antibacteriano, ya que elimina el exceso de oleosidad de la piel ayudando a combatir el acné.

• Su alto contenido en cafeína estimula de forma activa la eliminación de grasas. Por ello se usa en cremas y geles anticelulíticos como agente lipolítico. 

• El extracto de hojas de té es también muy usado en shampoo ya que ayuda a reequilibrar el exceso de grasa del cuero cabelludo.